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Nuevas formas de leer y escribir

Nuevas formas de leer y escribir

By in Alfabetizaciones modernas, Aprendizaje permanente | 0 comentarios

Al ser Coach de docentes para aprender cómo aprender y enseñar PARA el siglo XXII, me doy cuenta de que la brecha entre el poder leer formas tradicionales de información, materiales de comunicación en general y leer en nuevas plataformas, en nuevos géneros y, en general, en nuevas formas digitales, está aumentando drásticamente.

No hace he escrito un post titulado Nuestra noción de alfabetización necesita una actualización.

Defino la alfabetización como la habilidad para leer y escribir y ser capaz de expresar y comunicar nuestras ideas con otros.

Así es que, en nuestro mundo, que es TANTO analógico COMO digital, debemos estar alfabetizados en ambos. Especialmente si somos docentes, responsables de enseñar a nuestros alumnos a estar alfabetizados para SU FUTURO (sitio en inglés). El mundo digital no va a desaparecer ni tampoco puede ser ignorado en términos de estar y mantenerse (crítico) informado, ser aprendiz de por vida, comunicarse, conectarse, colaborar y contribuir.

La comprensión para mí fue que las nuevas formas de leer (enlace en inglés) y escribir (en inglés) no SOLAMENTE tienen que ver con las habilidades para aprender la logística de cómo leer y escribir en plataformas digitales, sino que tiene TODO que ver con una nueva mentalidad (en inglés) que permite esas nuevas formas de leer y escribir frente a meramente sustituir la forma que hemos hecho en forma analógica antes.

Cuando leemos en formas analógicas, principalmente estamos acostumbrados a leer solos, mayormente silenciosamente en nuestras cabezas (a no ser que estés en una clase de primaria).
Leemos en forma lineal, la puntuación nos dice cuando tomar aire, cuando parar y cuando comenzar nuevamente.
Las oraciones/párrafos/páginas nos llevan de una oración/párrafo/página a la otra, leemos en orden cronológico artículos/capítulos y, finalmente, terminamos el diario/revista/libro, etc.

¿Dónde encaja leer y escribir en una plataforma como Twitter, por ejemplo? De pronto,

  • no leemos en párrafos o capítulos “preestablecidos” sino en feeds que se actualizan constantemente. Cada vez que “tomamos” Twitter en vez de un libro, estamos “sosteniendo” un feed diferente en nuestra manos. Nunca será igual que el mismo que habíamos tomado hace 5 minutos atrás.
  • no leemos en forma lineal sino que somos confrontados constantemente con enlaces que podemos cliquear, para saltar en un orden que no está preestablecido o llevados por las intenciones del autor para leer en múltiples niveles.
  • leemos solamente una parte de un (potencial) todo. Un todo que contiene una conversación fragmentada que requiere conectarnos con fluidez a comentarios hilados y #hashtags para poder leer el trasfondo de una conversación que está ocurriendo en el “frente”.
  • leemos “siempre con un ojo atento” para cuidar nuestra red. ¿Estamos leyendo sobre nuevas voces que tienen el potencial de agregar valor a nuestro aprendizaje o hay voces que ya no contribuyen y es hora de dejar de incluirlos en nuestra red? ¿Estamos leyendo sobre algo que le podría interesar o beneficiar a alguien de nuestra red? ¿Qué podemos canalizar a nuestra red?
  • leemos “en el momento” sin dejarnos molestar por el hecho de perder todo lo que fue escrito y compartido mientras no estuvimos online para atender nuestro feed. No volvemos atrás en el tiempo sino confiamos en nuestros filtros para recibir información que está destinada para llegarnos y la cual específicamente nos interesa.
  • “cosechamos” nuevas personas para leer al revisar contribuciones valiosas en conversaciones de #hashtag o Twitter chats, al revisar nuestras listas de Twitter o a quienes eligen seguir personas que admiramos. También amplificamos nuestra lectura al ver el perfil del usuario para encontrar sus Blogs.
  • escribimos como parte de una conversación/documentación de crowdsourcing, archivada y con posibilidad de búsqueda, a lo largo del tiempo (asincrónico).
  • escribimos en 280 caracteres concisos o menos indicado para una audiencia “líquida”. Una audiencia que quizás nunca conozcamos o volvamos a escuchar de ella o bien recibir feedback inesperado, una audiencia de todo el mundo, una audiencia que podemos multiplicar dependiendo de cómo otros compartan y difundan lo que escribimos en su propia red.
  • escribimos con hipervínculos (en inglés) para conectar y respaldar nuestro pensamiento/ideas con lecturas/documentación, recursos, etc. previos.
  • escribimos con #hashtags para amplificar el alcance de nuestra audiencia (en inglés) para conectar con otras conversaciones de personas que no tenemos en nuestra red, para agregar valor a un feed multidimensional (a través del tiempo y el espacio).
  • escribimos para específicamente mencionar a alguien para llamar su atención, haciéndoles saber que estamos prestando atención, alentándolos a darnos feedback o pedirles que interactúen con nosotros en otras formas.
  • escribimos para recibir (varias veces) feedback inmediato en formas de likes, re-tweets o respuestas.
  • integramos (en inglés) emojis para respaldar el significado, intenciones y contenido de lo que escribimos

Este es solamente un ejemplo de leer y escribir online. Twitter es una plataforma que no permitirá al usuario meramente sustituir sus habilidades, prácticas o hábitos tradicionales analógicos de lectura y escritura para obtener todos los beneficios del potencial y redefinir formas de lectura y escritura. Cada plataforma digital como Pinterest, Instagram, Snapchat, blogs, etc., tiene su propia, única etiqueta de lectura y escritura, forma y sintaxis.

¿Quién le enseña a nuestros alumnos a leer y escribir en nuevas formas?


Este post es una entrada cruzada del Langwitches Blog

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