Your Learning= Your Students’ Success

El imperativo moral de compartir

El imperativo moral de compartir

By in Alfabetizaciones modernas, Aprendizaje permanente | 0 comentarios

Todos estamos en nuestro camino de aprendizaje. Todos nosotros tenemos diferentes experiencias y antecedentes. Algunos de nosotros hemos estado reflexionando sobre el cambio de paradigma en la educación hace más tiempo que otros. Nadie más que nosotros mismos puede acelerar la velocidad de nuestro propio camino (auto-motivado/auto-dirigido). De todas maneras, hay piezas en ese camino, que sin importar cuánto comparte, explica y modela otra persona, somos nosotros mismos los que debemos atravesar ese proceso para poder darle sentido, reflexionar y crecer. Creo que “compartir” nuestro trabajo como educadores y nuestro propio aprendizaje, es uno de esos momentos.

La información, de la que habla George Couros, solamente existe porque “alguien” se adelantó y la compartió. El concepto de información de crowdsourcing sólo funciona porque “alguien” tomó la iniciativa para contribuir una pieza menor para poder crear una fuente de información mayor con múltiples perspectivas. Vivimos en una economía colaborativa (sharing economy), un término que es muy debatido por muchos bajo el hashtag #economiacolaborativa. Muchas veces me pregunta cómo este término está conectado a nosotros en la educación.

El compartir es un gran componente de la rutina de la documentación del aprendizaje que está en el libro “Una guía para la documentación del aprendizaje” (A Guide to Documenting Learning): BUSCA el aprendizaje, CAPTURA el aprendizaje, REFLEXIONA sobre el aprendizaje, COMPARTE el aprendizaje, AMPLIFICA el aprendizaje. El compartir también está conectado a todas las así llamadas “alfabetizaciones del ahora” (Now Literacies), también conocidas como alfabetizaciones modernas o alfabetizaciones contemporáneas.

Cuando compartimos, estamos expuestos a la alfabetización de la información (¿Cómo se disemina la información cuando comparto algo?), a la alfabetización de redes (¿Quién podrá ver lo que comparto, cómo lo verán, cuándo y por qué lo podrán ver?), a la alfabetización de medios (¿Cuál es la mejor tipo de medios para compartir con una audiencia específica en mente?), ciudadanía digital (¿Qué es apropiado compartir sobre mí mismo y sobre otros?), alfabetización global (¿Cómo puedo compartir a través de límites geográficos, zonas horarias, culturas, lenguajes?) y la alfabetización básica (¿Cómo comparto lo que leo y escribo para poder expresar mis ideas efectivamente?).

Es importante recordar que el concepto de compartir como docente es la base para la mayoría de los cambios que estamos experimentando en la educación. El componente de compartir es el que nos permite amplificar, redefinir, transformar, crear y experimentar nuevas formas de aprendizaje. El fenómeno y la popularidad de las plataformas que están cambiando la enseñanza y el aprendizaje, como YouTube (webucación), Instagram (social reading-lectura social), Flipgrid (aprendizaje social) o blogging (auto-publicación) están construidas sobre la base del compartir. Si no hubiera existido el compartir, estas plataformas y herramientas no hubieran “funcionado” y crecido, y por su existencia “dieron vida” a oportunidades y nuevas formas de enseñanza y aprendizaje.

Recomiendo el discurso de Dean Shareski de la conferencia online K12, titulado The Moral Imperative of Sharing (El imperativo moral de compartir). Su mensaje resumió un momento crucial en mi camino de aprendizaje.

Otros artículos de Blog que he escrito sobre el tema de compartir, que documentan mi camino sobre el pensamiento, vivir y experimentar el compartir como docente son (en inglés):

Post a Reply